A pesar de las dificultades económicas que enfrenta en el día a día, la población salvadoreña tiene fe en que el país marcha bien, bajo el gobierno actual, según la encuesta «Rumbo País 2024», del Centro de Estudios Universitarios de la Universidad Francisco Gavidia (UFG), publicada el pasado 10 de octubre.

Redacción LTH
De acuerdo a la encuesta, dirigida por el investigador y académico Óscar Picardo Joao, el 58.2% de la población ve con optimismo el futuro del país, versus un 31.8% que lo ve con incertidumbre, y solo el 7.9% con pesimismo, mientras que solo un 2.1% no sabe.
Sin embargo, pese al optimismo predominante, el 72.9% de la población califica la situación económica del país de regular a muy mala, mientras que el 23.3% ve una buena situación, un 3.6% como muy buena y solo un 0.1% no respondió.

Dificultades económicas


La encuesta también reflejó que la población salvadoreña tiene dificultades para cubrir sus necesidades básicas. El 31.4% manifestó que su presupuesto no le alcanza y el 45.7% asegura es muy ajustado, solo el 22.9% manifestó que sí le es suficiente.
Las familias salvadoreñas también manifestaron en la encuesta que los costos que más se han elevado en su economía son el de los alimentos (66.8%), los servicios de agua, luz e internet (17.6%) y el de las medicinas (8%).

Calificación al gobierno

Simultáneamente, el presidente de la República y su gabinete recibieron una buena calificación de parte de la población encuestada por la UFG. A Nayib Bukele la población lo calificó con un valor de 8.43, cifra más baja que la de junio de 2023 que fue 8.53. También, otorgaron una calificación de 7.49 al trabajo del gobierno en conjunto. Al Órgano Legislativo lo calificaron con 6.94 y al Órgano Judicial con 6.91.
Aun así, al preguntarle a los salvadoreños quién era la ministra o el ministro más destacado, la mayoría de personas no supo responder, lo mismo ocurrió sobre el menos destacado, aunque en pequeños porcentajes aparecieron las palabras “agricultura”, “salud” y “educación”.

Bukele como religión

Picardo Joao explicó que la figura de Bukele sirve como “un paragua” para otras instituciones o personajes de la política salvadoreña. “Es religión… Esto es como que yo evaluara a Jesús, a los apóstoles y nadie le pone a Jesús menor nota que los apóstoles”, apuntó el experto.
Para Picardo, la relación entre la crisis económica y la buena calificación gubernamental se resume en que “hay fe”.

La fe como esperanza

“Con este tema de fe hay un vínculo de esperanza, como buena fe, o sea, la gente cree que si se solucionó lo de seguridad se va a solucionar en el futuro lo de Economía, por eso el juramento (del 1 de junio) en la plaza ‘tengan paciencia, la medicina amarga es necesaria’, que probablemente es lo que vemos en el presupuesto ‘pero esto se va a arreglar en el futuro’, entonces también la población todavía cree en eso”, reflexionó Picardo.
Cabe recordar que, en el evento de la toma de posesión de Bukele, para su segundo mandato, hizo que la población salvadoreña jurara aceptar la “medicina amarga”, de los ajustes económicos.

Inocentes capturados

De otro lado, la encuesta también reveló que un alto porcentaje de la población salvadoreña afirma que en sus comunidades, un familiar o amigo, fue capturado de manera arbitraria bajo el régimen de excepción.
Según la encuesta, el 36.3% de las personas conoce al menos una captura arbitraria bajo el régimen de excepción. A la pregunta “¿Han arrestado a algún familiar o amigo cercano que es inocente con el régimen de excepción?”, un 15% dijo que a un familiar, el 11.7% que a un amigo o amiga y un 1.9% prefiere no responder. El 71.4% respondió que no.

La policía y el ejército

Los resultados también midieron el nivel de confianza de diferentes instituciones. En el caso de la Policía Nacional Civil obtuvo el mayor porcentaje en “confío igual” con 48.8%, mientras que el 31.2% con “confío más”, 13.5% de “confío menos”, 5.8% el “no confío” y un 0.7% no responde. En cuanto a las Fuerzas Armadas, la institución obtuvo 50.2% en “confío igual”, 37.9% con “confío más”, 13.5% de “confío menos”, 4.3% el “no confío” y un 0.5% no responde.