El Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) de San Salvador acaba de recibir uno de los legados bibliográficos más valiosos de la historia salvadoreña y centroamericana. Se trata de la biblioteca personal del historiador e investigador Héctor Lindo, donada desde Nueva York y compuesta por 79 cajas con más de mil obras.


Redacción LTH
La colección incluye libros, documentos, mapas antiguos y materiales de investigación que abarcan siglos de historia de El Salvador y la región. Entre las piezas de mayor relevancia destacan la primera edición de la Recopilación de Leyes de Isidro Menéndez, publicada en 1856, y los volúmenes originales del Diccionario histórico-enciclopédico de la República de El Salvador, de Miguel Ángel García. Estos ejemplares constituyen verdaderos hitos del patrimonio bibliográfico nacional.

El hallazgo más revelador

El conjunto se enriquece además con una valiosa colección de mapas antiguos y obras de arte creadas por su hermano, el escritor y artista Ricardo Lindo. Pero el hallazgo más revelador es la correspondencia privada de Ismael Fuentes, fundador de la Academia Salvadoreña de la Historia y abuelo de Héctor Lindo. Estos documentos contienen información inédita y confidencial sobre el período de la dinastía Meléndez Quiñónez, una etapa decisiva en la historia política del país.

Compromiso con la memoria

“Desde la ciudad de Nueva York, Héctor Lindo ha decidido confiar al MUPI una de las bibliotecas privadas más completas y especializadas sobre la historia de El Salvador y Centroamérica. Es un acto de generosidad y de compromiso con la memoria histórica, que permitirá poner este acervo al servicio de estudiantes, investigadores e interesados en conocer mejor nuestro pasado”, destacó Carlos Henríquez Consalvi, director del museo.
Henríquez Consalvi anunció que de inmediato se iniciarán las labores de inventario, catalogación y conservación de la colección. El objetivo es habilitar progresivamente su consulta pública, de modo que este patrimonio pueda ser aprovechado por la comunidad académica y por todos los ciudadanos interesados en la historia nacional.

Un nuevo pilar del MUPI

Esta biblioteca se suma a otros fondos ya custodiados por el museo, como los de Salarrué y Matilde Elena López. Con la llegada del acervo de Héctor Lindo, el MUPI refuerza su papel como custodio de la memoria histórica salvadoreña y centroamericana. El legado no solo preserva documentos raros y de gran valor, sino que abre nuevas puertas para la investigación y el conocimiento de un pasado que sigue iluminando el presente.